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Cirugía endocrinológica

 

Es el área de la cirugía que realiza la atención preferente a la patología endocrinológica. Abarca las enfermedades benignas y malignas del tiroides, paratiroides y glándulas suprarrenales.



Nódulo de tiroides

El nódulo tiroideo se refiere a un tumoración  en el tiroides. La gran mayoría de los nódulos tiroideos son benignos, pero una pequeña proporción pueden contener cáncer de tiroides.

¿Cuáles son los síntomas?
La mayoría de los nódulos son asintomáticos y se descubren casualmente. Si el nódulo produce hormona tiroidea en forma activa, el paciente puede quejarse de síntomas de hipertiroidismo. Algunos nódulos pueden provocar dolor en el cuello, la mandíbula o el oído, o si es suficientemente grande, puede causar dificultad para tragar o dificultad respiratoria.

¿Cuál es la causa del nódulo tiroideo?
El nódulo tiroideo es el problema endocrinológico más frecuente. Afortunadamente el cáncer ocurre en menos del 10% de los nódulos, lo significa que aproximadamente 9 de cada 10 nódulos son benignos. No se sabe cual es la causa de los nódulos tiroideos no cancerosos. Un paciente con hipotiroidismo también puede tener un nódulo tiroideo, particularmente si la causa es una inflamación (tiroiditis de Hashimoto).

¿Cómo se diagnostica el nódulo tiroideo?
La mayoría de los nódulos se descubren durante el examen del cuello. Una vez que se descubre el nódulo, se valorará el tamaño de la glándula, si existe un solo nódulo o son múltiples.
Los exámenes de laboratorio iniciales deben medir la hormona tiroidea (tiroxina o T4) y hormona estimulante de la tiroides (TSH). La mayoría de los pacientes con nódulos tiroideos suelen tener pruebas de función tiroideas normales.
En la evaluación del nódulo de tiroides se requieren pruebas especializadas como la punción de tiroides con aguja fina, el centellograma tiroideo, y/o una ecografía de la tiroides.
-- Punción de la tiroides con aguja fina
La punción con aguja fina de un nódulo tiroideo se realiza con anestesia local. Es un procedimiento sencillo que se realiza en el consultorio. No requiere de ninguna preparación especial y los pacientes regresar a sus actividades habituales tras la prueba. Con la biopsia con aguja fina se extraen células tiroideas, que serán examinadas por un patólogo bajo el microscopio.
-- Ecografía de la tiroides
La ecografía de la tiroides es una prueba de alta sensibilidad puede determinar si un nódulo es sólido o quístico, y puede determinar el tamaño exacto del nódulo. La ecografía se puede utiliza para:
1.- Seguir los nódulos de la tiroides que no se van a extraer y determinar si están creciendo o están reduciendo de tamaño
2.- Para localizar los nódulos y realizar la punción con aguja fina.
3.- Por las características ecográficas distinguen los nódulos cancerosos de los que son cancerosos

¿Cómo se tratan los nódulos de la tiroides?
Todos los nódulos con sospecha de ser cancerosos son intervenidos. La mayoría de los cánceres de tiroides son curables y rara vez causan problemas que pongan en peligro la vida. Cualquier nódulo que no sea extraído deberá ser observado con un examen cada 6 a 12 meses. Este seguimiento incluye un examen físico y una ecografía del tiroides.




 Cáncer de tiroides

El cáncer de tiroides es el cáncer endocrinológico más frecuente; la mayoría de los cánceres de tiroides son curables con cirugía para las formas más comunes de cáncer de tiroides.

¿Cuales son sus síntomas?
El signo principal del cáncer de tiroides es un nódulo asintomático en el tiroides descubierto como un hallazgo causal o durante un examen físico de rutina. Puede existir dolor inespecífico en el cuello, la mandíbula o el oído y si el nódulo es suficientemente grande, puede causar dificultad al tragar. Rara vez, puede dar lugar a ronquera.

¿Cual es su causa?
El cáncer de tiroides es más común en personas tras con historia la radiación con rayos X especialmente si la exposición ocurrió durante la infancia, ante una historia familiar o en mayores de 40 años. En la mayoría de los pacientes no se identifica causa.

¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico de un cáncer de tiroides se hace en base biopsia o la extirpación de un nódulo tiroideo.

¿Cuáles son los tipos de cáncer de tiroides?
-- Tipo papilar. El cáncer papilar de tiroides es el tipo más común (70-80%) de todos los cánceres de tiroides y puede ocurrir a cualquier edad. El cáncer papilar tiene un excelente pronóstico, tiende a crecer lentamente y a extenderse primeramente a los ganglios linfáticos del cuello.
-- Tipo folicular. Con menor frecuencia (10-15%), tiene la tendencia a ocurrir en pacientes algo mayores. El cáncer folicular puede crecer primero en los ganglios linfáticos del cuello y tiene la tendencia a crecer, con más frecuencia que el cáncer papilar, en los vasos sanguíneos y desde ahí extenderse a áreas distantes, particularmente los pulmones y los huesos.
-- Tipo medular. Es responsable (5-10%) de todos los casos y suele ocurrir en familias, estando asociado a otros problemas endocrinológicos. Es el único cáncer de tiroides que puede ser diagnosticado por pruebas genéticas de las células sanguíneas.
-- Tipo anaplástico. Es el cáncer de tiroides (< 5%) más avanzado y agresivo, y el que tienen menores probabilidades de responder al tratamiento.

¿Cuál es el tratamiento del cáncer de tiroides?
-- Cirugía. Se recomienda extraer toda la glándula, o la mayor cantidad de tejido tiroideo que puedan extraer de una manera segura. Después de la cirugía se requiere la toma de hormonas tiroideas. Con frecuencia, el cáncer de tiroides tiene un excelente pronóstico, especialmente si esta limitado al tiroides.
-- Terapia con yodo radiactivo. El yodo radiactivo puede ser utilizado dado que las células tiroideas captan yodo. Sin embargo, los altos niveles circulantes de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) pueden estimular a las células cancerosas de la tiroides para que capten cantidades significativas de yodo. El tratamiento con yodo radiactivo es seguro y bien tolerado.

¿Qué seguimiento requiere?
Los visitas de seguimiento incluyen una historia y examen físico cuidadoso, con especial atención al área del cuello, al igual que exámenes de sangre cuantificar la dosis de hormona tiroidea. En particular, se realizarán exámenes de sangre para medir los niveles de T4, TSH y tiroglobulina.
Además de las pruebas sanguíneas de rutina, se puede repetir el centellograma del cuerpo periódicamente para determinar si todavía persisten células tiroideas.

¿Cuál es su pronóstico?
En general, el pronóstico es mejor en pacientes jóvenes que en los mayores de 40 años. El pronóstico no es tan bueno en pacientes mayores de 40 años con nódulos mayores de 4 centímetros de diámetro, por lo que se requiere seguimiento.